Invirtiendo en Bonos

Fecha de Creación
November 29, 2021
Categoría
Finanzas Personales
Tipo
Artículo

Una de las cosas que siempre me llamaban la atención cuando estaba partiendo en el mundo de las inversiones era que se decía que tenías que invertir en una cosa muy misteriosa llamada “Bonos“.

El problema que siempre tuve con este tema era que nadie se sentaba realmente a explicarme qué era este tipo de inversión, cómo funcionaba, y si era una buena o mala idea.

Afortunadamente, hace ya como unos 10 años atrás, estaba sentado en una clase de Derecho Comercial (ramo universitario del cual hoy soy profesor titular) cuando el profesor mencionó la peligrosa palabra “Bono”. Por fin, después de muchos años leyendo libros como “The Little Book of Common Sense Investing” de Jack Bogle o “El inversionista inteligente” de Benjamin Graham, iba a por fin entender qué significaba esa rara palabra “Bono”.

Cuando el profesor empezó a explicar me di cuenta que yo no era el primero ni el único con dudas. Todos los que estábamos ahí mirábamos al profesor mientras explicaba un especie de “secreto” de inversiones. ¿Por qué? Porque en Chile, donde vivo, es muy raro que un inversionista individual maneje el concepto y menos aún, que invierta en ello. Nuestro mercado de inversiones es mucho más primitivo que el de otros países como el de Estados Unidos y por eso rara vez alguien se detiene a explicarnos qué es eso de los Bonos.

Foto por Marjan Blan en Unsplash

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¿Qué es un bono?

A grandes rasgos la idea es la siguiente: Cuando una empresa necesita dinero para llevar a cabo algo, como comprarse una máquina o un inmueble, puede pedir prestado ese dinero a diversas personas. Si se lo pide prestado a un banco, estamos hablando de un crédito bancario; si se lo pide a los actuales accionistas, es un aumento de capital; y si se lo pide a terceros, puede llamarse un “bono”.

En palabras sencillas un bono es un instrumento de deuda de una empresa y un privado, donde el privado toma el rol del banco. Es decir, por ejemplo, la empresa le pide $100 a una persona, y esta persona se lo presta a cambio de que le devuelva sus $100 en cuotas y con un interés, tal como si fuera un banco. Así, cuando inviertes en bonos, estás básicamente prestándole tu dinero a una empresa para que la use en algo y luego te vaya pagando en cuotas y con un interés.

¿Por qué inversionistas famosos como Benjamin Graham o Jack Bogle los recomiendan?

Porque si lo piensas es una forma bastante “fija” de invertir. En otras palabras, si tu le prestas tus $100 a una empresa y acuerdas que te pagará +10%, sabes que te van a pagar $100 + $10. Por lo tanto, su riesgo es menor que invertir en acciones (revisa mi último artículo sobre invertir en acciones).

Por lo tanto, cuando quieres tener un portafolio con un tipo de inversión más “segura” o “defensiva”, puedes optar por incorporar bonos a tu portafolio. De esta manera obtiene un rendimiento más “lento pero seguro”.

Así, si tienes un portafolio invertido en 60% acciones y 40% bonos, tienes un portafolio de inversión más defensivo que si tienes todo invertido en acciones.

¿Si compro un bono tengo que quedármelo para toda la vida?

No, los bonos, al igual que otros instrumentos financieros, se pueden vender de una persona a otra. Por lo tanto, es muy normal que se vendan en las “Bolsas de Valores”, donde tú como inversionista puedes acceder.

De hecho, ese es un punto importante: una cosa que aprendí con los años es que acceder a los bonos de manera directa en Chile (es decir, comprar un bono por ejemplo de una empresa como Coca Cola) es una cosa sumamente compleja y requieres mucho capital inicial. Por eso es que normalmente se puede acceder a ellos a través de fondos mutuos o fondos indexados.

Foto por Nathan Dumlao en Unsplash

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¿Cuántos tipos de bonos hay?

Piensa en los bancos: los bancos tienen muchos tipos de préstamos, unos más sofisticados que otros. Lo mismo pasa con los bonos, hay distintos tipos de deudas que ofrecen las empresas (e incluso los Estados) y por lo mismo en mercados más profundos como el de USA puedes encontrar muchísimas formas de deuda.

Un artículo muy interesante (link aquí) escrito por Ronal Stevens tiene la siguiente clasificación:

Clasificación Bonos

  1. Bonos de deuda privada: Estos son emitidos por las entidades del sector privado, en las que el gobierno nacional no cuenta con una posición dominante o mayoritaria. La colocación de estos bonos permite a los emisores obtener financiación a largo plazo, a tasas de iteres competitiva y eventualmente en grandes montos. Además, pueden hacer amortizaciones parciales de la deuda o el pago total al vencimiento.
  2. Bono de deuda pública: Estos son emitidos por las entidades del sector público o aquellas en las cuales la participación del gobierno supera el 51%. Existen bonos de deuda pública interna y externa mediante los cuales el gobierno nacional obtiene recursos para financiar sus actividades.

Tipos de Bonos

  • Bonos Ordinarios: Estos poseen las características generales de los bonos, en las cuales la emisión establece los activos que garantizan que se cumpla con las obligaciones, en caso de ser necesario, y en donde el patrimonio del emisor respalda la emisión.
  • Bonos convertibles en acciones: Estos son los que redime el emisor y le entrega al inversionista acciones emitidas por el emisor del bono en lugar de capital de dinero, ya sea de forma obligatoria o ejerciendo esta facultad por parte del tenedor.
  • Bonos obligatoriamente convertibles en acciones: Son aquellos en los cuales, al momento de su maduración o vencimiento tanto el pago del capital como de los rendimientos representados en tal valor consiste en la entrega de acciones, y esta decisión no depende del inversionista. Estos valores se denominan BOCEAS.
  • Bonos facultativamente convertibles en acciones: En estos la entrega de acciones como pago del capital y los rendimientos del bono al momento de su vencimiento es una decisión que solo depende del inversionista. Para ambos casos la ley exige que existan acciones en reserva necesarias por el emisor para la conversión de los bonos.
  • Bonos de riesgo: Fueron creados por la Ley 550 de 1999, eran emitidos por empresas que se encontraban sujetas a reestructuración empresarial y representaban la capitalización de pasivos de dichas empresas. Para emitir y colocar las acciones y bonos de riesgo solo era necesario incluirlos en el acuerdo del reglamento de suscripción, y no era necesario trámite o autorización para la colocación de dichos valores.
  • Bonos sindicados: Son aquellos que son emitidos por varios emisores y que se encuentran sujetos a las siguientes condiciones:
    • Que sea suscrito un aval por todas las obligaciones resultantes del bono, o que se prevea el carácter solidario de todos los emisores sindicados, lo cual implica que se pueda cobrar a todos y cada uno de ellos la totalidad del valor del bono.
    • Que exista un acuerdo escrito entre los emisores sindicados, en la cual se definan las condiciones básicas de la emisión.
    • Que la administración de la emisión se le confiera a una sola entidad fiduciaria o a un depósito centralizado de valores.
  • Bonos emitidos por organismos multilaterales: De acuerdo con la ley la emisión de este tipo de bonos se debe realizar obligatoriamente de forma desmaterializada. Y adicional a esto, como este procedimiento, conlleva que se realice una operación de una persona no residente en Colombia denominada en moneda local que implica se transfieran recursos al exterior, será una operación de cambio, que no será canalizable a través del mercado cambiario obligatoriamente.
  • Bonos hipotecarios: Son títulos valores de contenido crediticio que emiten los establecimientos de crédito, y tienen como finalidad exclusiva cumplir contratos de crédito para construir vivienda y para su financiación largo plazo. Aquellos créditos que obtienen financiación mediante la emisión de bonos hipotecarios deberán estar garantizados con hipotecas de primer grado o primer orden de prelación que no garanticen ninguna otra obligación, adicional a esto no pueden ser vendidos, cedidos o transferidos de alguna manera, ni pueden ser sometidos a algún gravamen o utilizados como garantías por el emisor de respectivos bonos.

Otro tipo de clasificación de bonos

Además de los tipos de bonos mencionados existen la siguiente clasificación de bonos:

  • Bonos simples: Permiten al tenedor del bono aportar capital en una empresa y adquirir parte de su deuda, y a cambio obtener intereses y cobrar el capital invertido al vencimiento.
  • Bonos públicos: Son los bonos que emite una institución del Estado para financiarse.
  • Bonos canjeables: Como indica su nombre, pueden canjearse por acciones de la empresa u organización, en vez del capital.
  • Bonos convertibles: Permiten canjearlos por acciones de nueva emisión, a un precio definido, a cambio de una rentabilidad menor.
  • Bonos cupón cero: En este caso paga intereses, paga el 100% al final al vencimiento, acumulado. Su valor es menor al valor nominal.
  • Bonos de caja: Es un bono emitido por empresas con la finalidad de saldar necesidades de tesorería, a su vencimiento vuelve al comprador el capital invertido.
  • Bonos strips: Su característica es la de permitir dividir el valor del bono por cada uno de los pagos generados, lo que permite negociar por separado el dinero de los intereses y el dinero del capital.
  • Bonos de deuda perpetua: No tienen vencimiento, no devuelven el capital invertido, pero generan de forma perpetua intereses.
  • Bonos basura: Se trata de bonos de alto riesgo y baja calificación, aunque su alto riesgo ofrece un alto rendimiento.

Foto por Shane en Unsplash

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¿Y me conviene o no invertir en bonos?

Grandes inversionistas como Benjamin Graham, Warren Buffett, Ray Dalio, Jack Bogle, sugieren mantener algún porcentaje de tus inversiones en Bonos. Normalmente se habla entre un 20% y 40% para persona jóvenes.

¿Por qué? Porque a diferencia de las acciones, sus precios en los mercados bursátiles tienden a ser menos “volátiles” que las acciones y nos permiten “aplanar” los saltos del mercado. Esto es especialmente importante en los momentos que las cosas se ponen feas y las bolsas caen.

¿Cómo? Una de las formas en que yo personalmente invierto en bonos es a través de Fondos Indexados o ETF como el “Vanguard Total Bond Market Index Fund” (BND), que nos permiten acceder a todos lso más grandes bonos de USA.

Beneficios de incorporar bonos en nuestro portafolio según JL Collins.

JL Collins tiene un muy famoso libro llamado “The Simple Path to Wealth” donde señala algunas bondades de incorporar bonos a nuestro portafolio:

  1. Sirven como una forma de combatir el riesgo de la deflación. Esto porque a diferencia de tener acciones, aqui lo que tienes es derecho a una suma de dinero, y eso es bueno cuando hay deflación, porque la suma de dinero sube en valor.
  2. La mejor forma de tenerlos es a traves de un fondo indexado, como el VBTLX o BND, ya que tiene una variedad muy grande, más de 7000 bonos, por lo que no es tan grave que uno o dos fallen.

Precauciones al invertir en Bonos

Collins también nos da algunas precauciones:

  1. Los bonos tienen un riesgo extra, esto es, que las tasas de interes suban o bajen en el tiempo, ya que con ello, si decides vender antes del tiempo de madurez del bono, te pasa que puedes vender a más o menos de lo que valen los bonos.
  2. Ademas, hay ciertos riesgos como el tiempo del bono, la baja de las notas crediticias, los bonos que pueden pagarse anticipadamente, y los problemas de liquidez.